La estructura tiene 24 metros de longitud, una capacidad de carga de 52
toneladas y representó una inversión cercana a los $991 millones por
parte de la UNGRD. Su montaje estuvo a cargo de 20 integrantes de los
ingenieros militares del Ejército Nacional.
El nuevo puente reemplaza la antigua estructura de concreto que colapsó
luego de presentar fracturas en sus vigas, una situación que interrumpió
la movilidad y puso en riesgo a las comunidades que se desplazaban entre
las veredas El Espejo y Piedra Grande.
La infraestructura beneficia a los habitantes de Piedra Grande, Guineal,
Remolino, Arrayán y Yarima, en Fresno, y de El Hatillo, Camelias y Las
Marías, en San Sebastián de Mariquita.
Estas comunidades concentran cerca del 85 % de la producción agrícola
de la zona, principalmente de café, aguacate, plátano, cacao y
guanábana. La recuperación del paso facilita la salida de las cosechas,
reduce los tiempos de desplazamiento y mejora las condiciones de
movilidad para las familias campesinas.
Los estudios y diseños de las obras civiles fueron gestionados por la
Secretaría de Infraestructura y Hábitat de la Gobernación del Tolima, que
presentó el proyecto ante el Banco de Programas y Proyectos de Inversión
Departamental. Por su parte, la Alcaldía de Fresno ejecutó las obras
complementarias necesarias para la instalación de la estructura.
Con la puesta en servicio de este puente, la UNGRD restablece una
conexión fundamental para las comunidades rurales del norte del Tolima
y aporta a la reducción del riesgo, la movilidad segura y la recuperación
económica del territorio.