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Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres

Gobierno declara situación de desastre nacional para anticipar los efectos de El Niño 2026-2027

Omitir vínculos de navegaciónUNGRD
25/07/2026 11:14
Gobierno declara situación de desastre nacional para anticipar los efectos de El Niño 2026-2027


 El Gobierno nacional declaró la situación de desastre de carácter nacional por un término inicial de doce meses, ante el riesgo inminente de daños y pérdidas asociado a la ocurrencia y evolución del fenómeno de El Niño en todo el territorio colombiano. 



La decisión fue adoptada mediante el Decreto 0802 del 23 de julio de 2026, expedido por el presidente Gustavo Petro después de la recomendación favorable del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. La medida permitirá aplicar instrumentos técnicos, administrativos, presupuestales y jurídicos para anticipar los efectos del fenómeno, reducir las condiciones de riesgo y fortalecer la preparación y la respuesta del Estado.


La información técnica que sustenta la declaratoria señala que las condiciones de El Niño ya están presentes en el océano y la atmósfera, con una probabilidad superior al 95 % de fortalecimiento durante el segundo semestre de 2026 y del 63 % de alcanzar una intensidad muy fuerte. El fenómeno podría persistir hasta el primer trimestre de 2027 y convertirse en uno de los más intensos registrados desde 1950.


 Los escenarios analizados advierten una probable reducción de las lluvias en las regiones Pacífica, Andina y Caribe, así como riesgos para el abastecimiento de agua, la generación de energía, la producción agropecuaria, la salud pública y los ecosistemas. También podría incrementarse la ocurrencia de incendios de cobertura vegetal y el deterioro de la calidad del aire y los suelos.


Actualmente, 558 municipios presentan riesgo alto o muy alto de desabastecimiento de agua potable, de los cuales 111 registran las condiciones de mayor criticidad. A esto se suma que la cobertura del servicio de acueducto en las zonas rurales es cercana al 46 %, frente al 83 % en las áreas urbanas, lo que aumenta la vulnerabilidad de las comunidades con menor acceso al recurso hídrico. 


“Tendremos una megasequía afectando buena parte del territorio nacional hacia diciembre de 2026 y marzo de 2027. Es muy probable que nunca se haya observado una sequía de esa magnitud en la historia de Colombia”, señaló el presidente Gustavo Petro. 


La declaratoria busca que el Estado actúe antes de que se materialicen los escenarios de mayor afectación, protegiendo especialmente a la población vulnerable y garantizando condiciones mínimas de subsistencia y la continuidad de los servicios esenciales. 


Cinco líneas estratégicas 


La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) formulará, adoptará y ejecutará el Plan de Acción Específico para la Recuperación, en coordinación con los ministerios, el Departamento Nacional de Planeación, las entidades territoriales y las demás instituciones competentes. 

El plan contemplará cinco líneas estratégicas: 


  • Abastecimiento, uso eficiente y ahorro del agua: incluye la habilitación de nuevas fuentes de suministro, sistemas de captación de aguas lluvias y almacenamiento, rehabilitación y optimización de pozos, y medidas para proteger y diversificar las fuentes de abastecimiento. 
  • Alimentación y seguridad alimentaria: contempla mecanismos para garantizar el acceso al agua destinada a la producción de alimentos y apoyos para reducir los impactos sobre las cosechas, el abastecimiento y los precios. 
  • Transición energética y autogeneración en población vulnerable: prioriza soluciones fotovoltaicas y paneles solares para hogares de estratos 1, 2 y 3, comunidades rurales y territorios expuestos a posibles afectaciones en el servicio de energía. 
  • Salud pública: comprende la vigilancia epidemiológica, el control de la calidad del agua, la atención de enfermedades asociadas a las altas temperaturas y la búsqueda activa de población vulnerable. 
  • Prevención y atención de incendios forestales y protección ambiental: incluye el fortalecimiento de las capacidades institucionales y operativas, los sistemas de alerta temprana, los medios aéreos y la protección de ecosistemas estratégicos. ​

Para cada línea, el plan deberá establecer programas, proyectos, responsables, cronogramas, metas, requerimientos presupuestales, fuentes de financiación y mecanismos de articulación entre los niveles nacional, regional y territorial. 


Capacidades para anticipar y responder 


Como parte de la preparación frente a los incendios forestales, el país fortalece su capacidad aérea con la adquisición de dos helicópteros Firehawk para la Fuerza Aeroespacial Colombiana, con una inversión de $149.836 millones. Estas aeronaves permitirán ampliar las operaciones de control del fuego, incluso en condiciones de alta complejidad y durante la noche. 


A esta capacidad se suman 21 cuerpos de bomberos indígenas, dos campesinos y uno forestal raizal, integrados por 510 unidades operativas. La UNGRD también proyecta formar y dotar 24 nuevos cuerpos de bomberos étnicos, con 360 integrantes especializados y una inversión de $2.895 millones. 


La entidad ha destinado más de $24.286 millones para fortalecer las capacidades de respuesta ante incendios forestales en ocho departamentos priorizados y $9.460 millones adicionales para acciones de reducción del riesgo en la Amazonía.

 

Asimismo, la UNGRD implementó nueve Sistemas de Alerta Temprana y avanza en la puesta en marcha de 37 adicionales, de los cuales 13 estarán orientados específicamente a la prevención de incendios forestales. Estas herramientas permitirán monitorear las amenazas, generar información oportuna y reducir los tiempos de reacción de las autoridades y las comunidades. 


Recursos para ejecutar las medidas 

El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, podrá realizar los traslados presupuestales necesarios para financiar las actividades contempladas en el Plan de Acción Específico para la Recuperación. 


El decreto también crea la subcuenta temporal “Fenómeno del Niño 2026-2027”, administrada por el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, para atender el riesgo y sus posibles efectos. Esta podrá recibir recursos del Presupuesto General de la Nación, aportes de entidades públicas nacionales y territoriales, onaciones nacionales e internacionales y otras fuentes autorizadas.


Durante la vigencia de la declaratoria se aplicará el régimen especial previsto en el Capítulo VII de la Ley 1523 de 2012. Las entidades públicas, privadas y comunitarias podrán adoptar, dentro de sus competencias, las acciones técnicas, administrativas y presupuestales necesarias para la reducción del riesgo, la preparación para la respuesta, el manejo de las emergencias y la recuperación, bajo la coordinación de la UNGRD. 


Con esta decisión, el Gobierno nacional fortalece la capacidad de anticipación y respuesta frente a los efectos previstos de El Niño 2026-2027, con prioridad en la protección de la vida, el acceso al agua, la seguridad alimentaria, la salud pública, la continuidad del servicio de energía y la protección de los ecosistemas. 

 






 

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