Con la apertura de este espacio, 100 personas recibirán alimentación
diaria durante los próximos tres meses.
Esta medida se suma a los comedores que operan en la vereda
Montecristo, en San Juan de Urabá (Antioquia), y en la vereda Nuevo Tay
y el corregimiento Villa Providencia, en Tierralta (Córdoba), ampliando la
atención alimentaria a 400 personas afectadas por el frente frío.
La ubicación de los cuatro comedores responde a un proceso de
identificación de las zonas con mayores afectaciones, lo que permitió
focalizar la atención en las comunidades que requerían una respuesta
prioritaria frente a la emergencia.
Durante los próximos 90 días, los comedores entregarán almuerzos
diarios a las personas beneficiarias, contribuyendo al acceso a la
alimentación y al proceso de recuperación de las familias afectadas.
La operación está a cargo de las Juntas de Acción Comunal de cada
territorio, un modelo que fortalece la participación comunitaria y las
capacidades locales para la gestión de iniciativas de interés colectivo.
La estrategia también impulsa la economía local mediante la contratación
de 20 personas para la operación de los cuatro comedores.
Además, la compra de alimentos a productores y comerciantes de la
región contribuye a dinamizar la economía de los territorios.
Una vez finalice la operación, elementos como estufas, ollas, utensilios de
cocina, mesas y demás menaje permanecerán en los municipios para
apoyar futuras necesidades comunitarias.
Con cuatro comedores populares de emergencia en funcionamiento, la
atención alimentaria de la UNGRD llega a 400 personas afectadas por el
frente frío en Antioquia y Córdoba.