La renuncia se produce tras la suspensión impuesta por la Procuraduría
General de la Nación que no ponderó la afectación del servicio público.
Carrillo anunció que asumirá su defensa por fuera del cargo con el
propósito de preservar la estabilidad institucional de la entidad y
garantizar la continuidad de las acciones que adelanta el Sistema Nacional
de Gestión del Riesgo de Desastres frente a la posible llegada del
fenómeno de El Niño, la temporada de ciclones tropicales y la ejecución
del Plan de Recuperación Temprana en los territorios afectados por el
frente frío.
Durante la administración de Carlos Carrillo, la UNGRD adelantó un
proceso de recuperación institucional orientado a restablecer la confianza
ciudadana, garantizar la transparencia en el manejo de los recursos
públicos y fortalecer la capacidad del Estado para atender emergencias.
Entre 2024 y 2026, la entidad frenó giros irregulares por más de $600.000
millones comprometidos por la administración anterior y recuperó
$10.000 millones relacionados con el caso de los carrotanques, recursos
que fueron reinvertidos en capacidades estratégicas para la atención de
emergencias.
Carrillo adquirió dos helicópteros Firehawk para la atención de incendios
forestales, los primeros de su tipo en América Latina con capacidad de
operación nocturna, así como dos buques de emergencia con alta
capacidad de carga y autonomía para operar en mares, ríos y territorios
de difícil acceso tanto el Caribe como en el Pacífico.
Los 80 carrotanques, símbolo del escándalo en la UNGRD, fueron puestos
al servicio del país. Hoy operan en 22 departamentos y con cuatro
entidades operativas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de
Desastres, lo que ha permitido entregar más de 68 millones de litros de
agua potable a más de dos millones de colombianos.
En materia de búsqueda y rescate, Colombia cuenta hoy con 22 equipos
acreditados dentro del Programa Nacional de Búsqueda y Rescate de la
UNGRD. Desde 2022 fueron acreditados y reacreditados 15 grupos
especializados, es decir, el 70 % de los equipos del país. Asimismo, el
equipo USAR COL1 se consolidó como uno de los cuatro equipos de
búsqueda y rescate del continente avalados por las Naciones Unidas.
La entidad también destrabó y ejecutó el Proyecto de Protección Costera
de Cartagena, que busca proteger a la heroica de inundaciones tras el
aumento del nivel del mar. El proyecto registra un avance cercano al 90
%, una inversión superior a los $258.000 millones y beneficia a cerca de
un millón de habitantes.
En Providencia se culminó la remoción de más de 50.300 metros cúbicos
de escombros generados tras el paso del huracán Iota, poniendo fin a los
basureros a cielo abierto que permanecían en la isla desde el proceso de
reconstrucción. Esta intervención representó una inversión cercana a los
$40.000 millones y benefició directamente a más de 5.000 habitantes.
La administración también le cumplió a las familias damnificadas por la
avenida torrencial ocurrida en 2020 en el barrio 23 de Enero de Cúcuta.
Después de cinco años de espera, la UNGRD entregó viviendas nuevas a
las familias afectadas mediante una inversión de $8.611 millones.
Asimismo, se saldó una deuda de 14 años con la puesta en marcha del
Sistema Nacional de Información para la Gestión del Riesgo de Desastres
(SNIGRD), la primera plataforma pública que integra información sobre
riesgos, emergencias, inversiones, contratos y capacidades operativas en
un solo portal de consulta para ciudadanos y autoridades.
La UNGRD entregó además los Centros Integrales de Gestión del Riesgo
de Pasto, Nariño, y Puerto Carreño, Vichada; puso en funcionamiento un
hospital de campaña en la Alta Guajira con capacidad para atender a más
de 10.000 habitantes; y avanzó en la ejecución de proyectos de
recuperación, mitigación y reducción del riesgo en distintas regiones del
país.
En conocimiento del riesgo, la entidad invirtió $160.000 millones para
fortalecer sistemas de alerta temprana, monitoreo hidrometeorológico y
capacidades comunitarias. Estos recursos permitieron financiar sistemas
de alerta para avenidas torrenciales, amenazas volcánicas, tsunamis y
ciclones tropicales; invertir $18.000 millones en alertas multiamenaza;
destinar $7.700 millones para la adquisición de una boya de detección en
tiempo real de tsunamis en Tumaco; reactivar 122 estaciones
hidrometeorológicas; y garantizar el sostenimiento de cinco radares
meteorológicos.
Estos resultados permitieron recuperar la capacidad de respuesta de la
entidad, mejorar la preparación del país frente a emergencias y
restablecer la confianza en la gestión pública.
La UNGRD reconoce la labor adelantada por Carlos Carrillo Arenas durante
este periodo y destaca el trabajo de los servidores públicos, contratistas,
organismos operativos, autoridades territoriales y entidades que integran
el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, quienes hicieron
posible la recuperación institucional de la entidad y el cumplimiento de su
misión.
C
omo director encargado fue designado Rafael Enrique Cruz, arquitecto
de la Universidad de los Andes y magíster en Planeación Urbana y
Regional. Durante los últimos dos años se desempeñó como subdirector
general de la UNGRD, liderando procesos estratégicos de recuperación,
reducción del riesgo y fortalecimiento institucional. Su designación
garantiza la continuidad de los proyectos y acciones que actualmente
adelanta la entidad en todo el territorio nacional.