Durante el año, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres
(SNGRD) atendió 1.280 incendios forestales, que dejaron cerca de 12.000
hectáreas afectadas; 1.258 movimientos en masa; 684 inundaciones; 575
vendavales; 258 crecientes súbitas y 45 eventos asociados a sismos o
actividad volcánica.
La Sala de Crisis Nacional operó de manera permanente, las 24 horas del
día y los siete días de la semana, coordinando el monitoreo y la respuesta
ante emergencias de origen natural y antrópico no intencional, en
articulación con todas las entidades operativas del Sistema Nacional de
Gestión del Riesgo de Desastres.
En esta labor fue fundamental la participación del Ejército Nacional (EJC),
la Armada Nacional (ARC), la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), la
Policía Nacional (PONAL), la Defensa Civil Colombiana (DCC), la Dirección
Nacional de Bomberos de Colombia (DNBC) y la Cruz Roja Colombiana
(CRC), cuyo despliegue en terreno permitió salvaguardar vidas y atender
de manera oportuna a las comunidades afectadas.
En 2025 se activaron capacidades frente a temporadas de incendios y
lluvias, el paso de ciclones tropicales como el huracán Melissa, la alerta
por tsunami generada tras el sismo en Rusia y el cambio de nivel de alerta
del volcán Puracé.
Gracias a los convenios con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía
Nacional, se realizaron rescates, evacuaciones, traslados aéreos,
sobrevuelos y apoyos logísticos en zonas de difícil acceso, permitiendo
salvar vidas y llegar oportunamente a comunidades aisladas.
Solo en atención por desabastecimiento, la UNGRD suministró 72.811.605
litros de agua potable, garantizando el acceso al recurso a 1.866.852
personas afectadas por emergencias en distintas regiones del país.
La capacidad operativa del país también se proyectó a nivel internacional.
A través de la UNGRD y las entidades del Sistema, Colombia brindó apoyo
humanitario y técnico a Haití, Jamaica y Cuba tras el paso del huracán
Melissa, contribuyendo a labores asistencia en el Caribe, en el marco de
los mecanismos de cooperación regional en gestión del riesgo de
desastres.
Respuesta territorial y recuperación
En Cartagena, el proyecto de Protección Costera alcanzó un 90 % de
avance, consolidándose como una de las obras más importantes de
reducción del riesgo en el país. En La Mojana se culminaron las obras del
Canal de la Esperanza, mientras que en La Guajira se instaló el hospital
de campaña de Nazareth, con capacidad para 40 camas, nueve carpas
climatizadas y sistemas autónomos de energía.
En Providencia, avanzó el retiro de escombros con una ejecución del 83
%, como parte del proceso de recuperación tras el paso del huracán Iota.
Región Andina: reconstrucción y reasentamientos.
En Paratebueno y Medina (Cundinamarca), la UNGRD avanza en la
reconstrucción de 368 viviendas afectadas por el sismo ocurrido en junio.
En Cúcuta, luego de cinco años de espera, se concretó el reasentamiento
de 66 familias del barrio 23 de Enero, cerrando un proceso largamente
esperado por la comunidad.
En el Chocó, la UNGRD ejecutó una inversión de $113.000 millones, que
incluyó la entrega de 114.000 kits humanitarios en 23 municipios,
beneficiando a cerca de 40.000 familias.
En Nariño, en el municipio de El Tablón de Gómez, se firmó el primer
convenio de reasentamiento indígena del país, marcando un avance
significativo en la atención diferencial a comunidades étnicas.
Fortalecimiento del conocimiento del riesgo
Este año se destinaron más de $18.000 millones al fortalecimiento de los
Sistemas de Alerta Temprana, se reactivaron 122 estaciones
hidrometeorológicas y se garantizó el sostenimiento de cinco radares en
el territorio nacional.
A esto se sumó la puesta en marcha de la Plataforma Nacional de
Monitoreo y Alerta Temprana de Incendios Forestales, con una inversión
de $1.715 millones, que mejora la capacidad de anticipación y respuesta
frente a este tipo de eventos.
El balance de 2025 confirma que la gestión del riesgo en Colombia
enfrenta desafíos cada vez más complejos, pero también evidencia una
robusta capacidad institucional para anticipar, responder y acompañar la
recuperación de los territorios y comunidades más afectadas.