Con esta entrega, el Gobierno nacional salda una deuda histórica con las
familias afectadas por la avenida torrencial registrada el 17 de noviembre
de 2020, tras el desbordamiento de la quebrada Tonchalá, emergencia
que dejó decenas de familias sin hogar.
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo Arenas, destacó la resistencia de
la comunidad y aseguró que la entrega representa una solución definitiva
para familias que esperaron durante años una respuesta del Estado.
“Hoy cerramos una deuda con estas familias. Esta UNGRD les cumple a
los colombianos, entrega soluciones reales y salda deudas que otros
gobiernos no resolvieron. Hoy entregamos un hogar, vivienda propia y
segura, para que estas familias puedan vivir con dignidad y con la
tranquilidad de habitar en un terreno seguro”, afirmó Carrillo.
La entrega de estas viviendas se desarrolló en dos fases: la primera, el
pasado 17 de diciembre, con la entrega de las primeras 32 unidades
habitacionales; y la segunda, este 12 de mayo, con la entrega de 34
apartamentos adicionales, completando así las 66 soluciones
habitacionales.
El proyecto fue financiado en su totalidad por la UNGRD, con una inversión
de $8.611 millones, que incluyó tanto la construcción de las viviendas
como los procesos de legalización de los predios.
Estos apartamentos, cuentan con dos alcobas, dos baños, cocina, sala-
comedor y un salón para estudio, taller u otra habitación.
Además de garantizar vivienda digna, el reasentamiento permitió
trasladar a las familias a una zona segura y reducir el riesgo al que
estuvieron expuestas durante años.
Con esta intervención, la UNGRD culmina el proceso de reasentamiento
del barrio 23 de Enero y avanza en su estrategia de recuperación y
reducción del riesgo para comunidades afectadas por desastres en el país.