El boquete, abierto por la fuerza del río Sinú y de aproximadamente 150
metros, puso en riesgo a decenas de familias. Desde entonces, la
comunidad decidió actuar y no lo ha hecho sola: la Policía Nacional, la
Cruz Roja, los Bomberos, la Defensa Civil, la Armada Nacional y la
Alcaldía de Lorica trabajan de manera coordinada, bajo la articulación de
la UNGRD.
Durante estas jornadas, las entidades operativas apoyan el llenado y
transporte de bultos, consolidando un proceso solidario que fortalece la
corresponsabilidad y la iniciativa comunitaria.
Esta obra busca impedir el paso del agua y reducir el riesgo de nuevas
afectaciones a viviendas, enseres y cultivos, mediante una labor que
combina capacidades operativas, acompañamiento institucional y el
compromiso de la comunidad.
La UNGRD también reforzó la intervención con la entrega de botas de
caucho y asistencia humanitaria, para mejorar las condiciones de
quienes participan en la construcción y de las familias que aún
permanecen en zonas afectadas.