Con una inversión de $3.800 millones, el SAT de Mocoa permitirá
restablecer el sistema de monitoreo y alerta en las cuencas de los ríos
Sangoyaco, Mulato, Mocoa, Pepino y Rumiyaco, así como en las
quebradas Taruca y Taruquita, causantes de la avenida torrencial que
dejó más de 300 personas fallecidas en la capital del Putumayo.
El proyecto contempla el reemplazo de todas las estaciones de monitoreo
hidrometeorológico que hoy no funcionan, así como el mantenimiento de
sirenas y redes de telecomunicaciones.
“La recuperación del Sistema de Alerta Temprana de Mocoa es una
respuesta concreta del Gobierno del presidente Gustavo Petro a la
necesidad del pueblo mocoano de fortalecer sus mecanismos de
preparación ante emergencias. Después de dos procesos desiertos, por
fin logramos contratar este sistema que salva vidas”, aseguró el director
general de la UNGRD, Carlos Carrillo.
Luego de la tragedia de 2017, la UNGRD implementó un sistema de alerta
temprana que demostró su efectividad en 2018, cuando una nueva
avenida torrencial impactó la zona. En esa ocasión, el sistema permitió
emitir alertas oportunas para facilitar la evacuación preventiva de las
comunidades.
Sin embargo, las difíciles condiciones ambientales de la región y los actos
de vandalismo deterioraron progresivamente el sistema hasta dejarlo
fuera de operación hace cerca de seis años.
Esta situación llevó a que la UNGRD y el MinTIC, a través del Fondo
Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (FNGRD), suscribieran un
convenio para priorizar la rehabilitación integral del SAT de Mocoa.
El SAT incorporará sensores hidrológicos de última generación, incluidos
sensores LiDAR, que permiten medir con alta precisión el comportamiento
de los ríos mediante tecnología de radar láser y mejorar la detección
temprana de crecientes súbitas y avenidas torrenciales.
La adjudicación de este contrato, impulsada por el Gobierno del
presidente Gustavo Petro, marca un paso concreto para recuperar la
capacidad de monitoreo y alerta en Mocoa, reducir el riesgo de desastres
y proteger a las comunidades expuestas a crecientes súbitas y avenidas
torrenciales.