El presidente Gustavo Petro anunció desde Ipiales esta medida, esperada
por más de 20 años por el pueblo nariñense, que abre la puerta a la
inversión y a la ejecución de proyectos de infraestructura, vivienda y
equipamientos comunitarios, entre otros.
En 2005, mediante el Decreto 4106, se declaró una situación de desastre
en la zona de amenaza alta del volcán Galeras, lo que estableció amplias
restricciones al uso del suelo.
Durante dos décadas, estas limitaciones condicionaron el desarrollo urbano
y rural, restringieron inversiones públicas y privadas y afectaron la
planificación territorial de los municipios involucrados.
La UNGRD avanzó en la actualización de los estudios y formuló, junto con
las comunidades y autoridades, un nuevo Plan Integral de Gestión del
Riesgo del volcán Galeras, adoptado en febrero por el gobernador de
Nariño, Luis Alfonso Escobar.
Los nuevos estudios permitieron diferenciar niveles de riesgo y reconocer
zonas donde es posible desarrollar actividades bajo medidas de reducción
del riesgo, lo que transforma la manera de entender la convivencia con el
volcán.
La revisión científica precisó las áreas de mayor vulnerabilidad alrededor
del cráter y estableció escenarios más claros para la planificación territorial,
integrando el conocimiento técnico con la experiencia comunitaria.
Con base en estos resultados, el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo
emitió concepto favorable para el retorno a la normalidad, paso previo a la
expedición del decreto presidencial correspondiente.
Después de 21 años, se cierra un capítulo que afectó la vida de más de
6.000 personas en la zona de influencia del volcán.