Según cifras de la Sala de Crisis Nacional, Tolima registró la mayor afectación, con cerca de 12.900 hectáreas y 104 eventos en 35 municipios. Le siguieron Norte de Santander, con más de 3.700 hectáreas; Valle del Cauca, con aproximadamente 2.320; Huila, con cerca de 1.830; Boyacá, con alrededor de 1.600; Vichada, con 1.100; y Cundinamarca, con cerca de 1.000 hectáreas afectadas.
“Los reportes que recibimos desde los territorios nos permiten establecer qué está ocurriendo y qué capacidades se requieren en cada lugar. Desde la UNGRD consolidamos y analizamos esa información para coordinar con las entidades operativas del Sistema Nacional el despliegue de los recursos. También hacemos seguimiento a la evolución de cada incendio y, si las condiciones cambian, ajustamos la distribución de las capacidades”, dijo el director general de la UNGRD, David Santiago Tamayo Roldán.
La respuesta se coordinó mediante el Protocolo Nacional de Respuesta ante Incendios Forestales, que establece una activación escalonada desde los niveles municipal y departamental hasta el nacional.
De acuerdo con las necesidades del territorio, la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia (DNBC) realiza la evaluación y emite el concepto técnico para que la UNGRD gestione las capacidades aéreas ante las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
En Tolima, la UNGRD coordinó el despliegue de aeronaves AT-802 de la Policía Nacional y helicópteros UH-60 y Bell-206 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). En tierra participaron PONALSAR, la BRIAD del Ejército, brigadas forestales de la Defensa Civil Colombiana, la Cruz Roja y cuerpos de bomberos.
Para reforzar las labores de extinción en este departamento, la UNGRD destinó más de $2.016 millones para 60 horas de vuelo operacional, incluidas 40 en helicóptero AS350.
En Villa de Leyva, Boyacá, la UNGRD también gestionó la activación de capacidades para atender el incendio forestal registrado el 19 de septiembre. El evento fue reportado como liquidado el 30 de septiembre, con una afectación de 1.400 hectáreas. En esta operación participaron PONALSAR, la BRIAD, brigadas forestales de la Defensa Civil Colombiana, la Cruz Roja y cuerpos de bomberos.
Además, la UNGRD anunció la transferencia de $7.000 millones a las gobernaciones de Tolima y Boyacá: $4.000 millones para la primera y $3.000 millones para la segunda, con el fin de fortalecer su capacidad de respuesta frente a los incendios forestales.
En Valle del Cauca, la UNGRD coordinó la activación de brigadas terrestres y apoyo aéreo de la Policía Nacional y la FAC en Yumbo y Cali. También gestionó conceptos de seguridad operacional del Ejército para las labores en Mallama, Nariño, y Ábrego, Norte de Santander, y activó apoyo aéreo de la FAC en La Dorada, Caldas.
La UNGRD llama a la ciudadanía a asumir su corresponsabilidad en la prevención de incendios forestales: evitar las quemas y fogatas, no arrojar colillas ni residuos en áreas de vegetación y reportar oportunamente cualquier señal de humo o fuego a las autoridades locales. También recomienda seguir las indicaciones de los organismos de respuesta y evitar ingresar a las zonas afectadas. La protección de los ecosistemas y las comunidades requiere la participación de todos.
La UNGRD continúa articulando las capacidades del SNGRD según las solicitudes y necesidades de cada territorio y la priorización de los recursos, bajo los principios de coordinación, concurrencia y subsidiariedad.