La consultoría del proyecto Sauces II presentó el diseño urbanístico y
explicó los ajustes técnicos realizados para garantizar la cabida de las 909
soluciones habitacionales dentro del predio destinado al proyecto.
Las viviendas propuestas tendrían 64 metros cuadrados de área, la misma
prevista en el diseño inicial de solución de vivienda bifamiliar. Cada unidad
contaría con tres habitaciones, dos baños completos, estudio, sala comedor
y cocina abierta.
El nuevo diseño optimiza la distribución de los espacios y mejora su
funcionalidad, lo que permite aprovechar de manera más eficiente el área
disponible dentro de cada vivienda.
Durante la socialización se recordó que el proyecto ya cuenta con 168
viviendas del modelo bifamiliar construidas dentro del predio, las cuales
hacen parte de la meta total del proyecto.
Sin embargo, los análisis técnicos realizados por la consultoría mostraron
que, si todo el proyecto se desarrollara únicamente con viviendas
bifamiliares, el predio tendría capacidad para 730 viviendas, lo que
impediría alcanzar la meta de 909 soluciones habitacionales.
La revisión del diseño respondió, entre otros aspectos, a los determinantes
ambientales identificados en el terreno. En el predio existen tres cuerpos
de agua y dos zonas de hundimiento que deben respetarse dentro del
ordenamiento ambiental.
Estos determinantes reducen el área efectiva disponible para construir
dentro de las 16 hectáreas del predio, por lo que fue necesario replantear
la organización urbanística del proyecto.
Frente a este escenario, la consultoría planteó un modelo que combina
viviendas bifamiliares con edificios multifamiliares en altura, con el fin de
optimizar el uso del suelo disponible y garantizar la construcción de 909
soluciones de vivienda.
Las torres proyectadas contemplan cinco pisos, con cuatro soluciones de
vivienda por nivel, lo que permite ampliar la capacidad del predio sin
modificar el área de las viviendas previstas para las familias beneficiarias.
Adicionalmente, la consultoría adelanta estudios técnicos para evaluar la
posibilidad de habilitar un nuevo polígono de construcción entre dos
quebradas presentes en el predio. Estos análisis incluyen estudios de suelo,
evaluaciones hídricas y revisiones técnicas del terreno.
Los resultados preliminares indican que esta área podría habilitarse para el
desarrollo de nuevas edificaciones dentro del proyecto, lo que fortalecería
la viabilidad urbanística del conjunto habitacional.
Durante la socialización también se presentó el estado de la contratación
derivada con ENTerritorio, así como el proceso de actualización de la
caracterización socioeconómica y de vulnerabilidad de las familias
beneficiarias.
Con esta planificación, el proyecto queda estructurado para garantizar la
construcción de 909 soluciones de vivienda destinadas a las familias
damnificadas de la avenida torrencial en Mocoa.