El USAR COL 1 está conformado por 160 mujeres y hombres de Bomberos,
Defensa Civil, Cruz Roja y Fuerza Pública, seleccionados tras un riguroso
proceso técnico y operativo liderado por el Programa Nacional de Búsqueda y
Rescate de la UNGRD.
En este primer ejercicio, realizado en Montenegro, Quindío, se reunió la
estructura amarillo del grupo, integrada por 60 especialistas que representan
todos los roles necesarios para la atención de una emergencia.
Durante la jornada se desarrollaron ejercicios de psicología aplicada, talleres
por componentes y un simulacro de colapso estructural por un sismo de
magnitud 7,9, con más de 14 horas continuas de operación. Este ejercicio
permitió verificar el funcionamiento de los equipos, evaluar la articulación
operativa e identificar oportunidades de mejora de cara a la evaluación para la
reclasificación del USAR COL 1.
“El país ha enfrentado una alta recurrencia de emergencias y desastres, lo que
nos ha llevado a construir un sistema sólido de capacidades de respuesta. Hoy
convocamos a los mejores integrantes de los equipos USAR de Colombia para
lograr esta certificación internacional y representar al país donde se requiera
apoyo”, afirmó Ricardo Hurtado, subdirector para el Manejo de Desastres de la
UNGRD.
Desde los organismos operativos, el ejercicio es visto como una oportunidad
para fortalecer la interoperabilidad. Ana Milena Mejía Zapata, directora general
de la Defensa Civil Colombiana, señaló que “la integración de los organismos
de socorro eleva las capacidades del sistema bajo la coordinación de la
UNGRD”.
Por su parte, la capitana en jefe Lina María Marín Rodríguez, directora nacional
de Bomberos de Colombia, destacó que los seleccionados “son la élite que
demostrará las capacidades operativas de los bomberos, en una verdadera
hermandad con todas las entidades del sistema”.
A su vez, Lina Dorado, líder nacional de Gestión del Riesgo de Desastres de la
Cruz Roja Colombiana, resaltó que este proceso “demuestra la apuesta del
Gobierno Nacional por la preparación del país, la integración del sistema y la
capacidad de trabajar desde la humanidad y el voluntariado”.
Este primer ejercicio marca el inicio de una fase intensiva de entrenamiento y
evaluación, con el objetivo de consolidar a Colombia como un país con
capacidades certificadas para la atención de desastres, dentro y fuera de su
territorio.