Es un evento climático que se genera cada cierto número de años por el calentamiento del océano Pacífico. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, IDEAM, entidad responsable de pronósticos y alertas climáticas del país, ha detectado que el fenómeno tiene una probabilidad de llegada a Colombia del 78% para el último trimestre del año. Es una probabilidad muy alta. Debemos estar preparados. Debemos ayudar a otros a prepararse.
Sus efectos son notables en el norte de la región Pacífica, los departamentos de la región Andina y en los departamentos de la región Caribe. Otras regiones del país no tienen una señal claramente definida y depende de la intensidad del fenómeno el tipo de sus impactos.
Un Fenómeno del Niño normalmente se extiende por un año. Nace normalmente durante la primavera del hemisferio norte (marzo-mayo) y se disipa en la siguiente primavera. Por supuesto hay excepciones y algunos de estos fenómenos se forman tarde por lo que su vida es menor.
En el presente año estamos ante la expectativa de un Fenómeno de el Niño pero NO ha sido declarado ni por la NOAA , ni por el IDEAM debido a que los criterios minimos no se han dado.
Comunidades en General: La falta de agua puede llegar a ser un problema de todos. El agua es un fondo común y es un recurso que se acaba.
La falta de agua incide también en la generación de energía eléctrica y podría llegar a presentarse un racionamiento si las condiciones lo ameritan.
Los Agricultores podrían llegar a verse afectados en sus siembras con la incidencia en el ciclo de vida de plagas y enfermedades, con la inestabilidad en el precio de sus productos, con la baja en la producción, con la reducción de su capacidad técnica, entre otros.
Históricamente los cultivos que más se han afectado con este fenómeno son: yuca, palma africana, cebada, arroz, papa, maíz, algodón, caña panelera, plátano, cacao y frijol. La Producción de leche, también puede verse afectada.
Los Bosques y las Coberturas Vegetales Por el bajo nivel de humedad se generan más condiciones que favorecen la ocurrencia de INCENDIOS FORESTALES. Además, las personas no han sido conscientes del nivel de peligro y también desarrollan quemas para la siembra y otro tipo de fogatas que ponen en riesgo la vida de comunidades, flora y fauna.