Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres

UNGRD cerró octubre con talleres en cuatro territorios, diálogos sobre protección financiera y Simulacro Nacional

Omitir vínculos de navegaciónUNGRD
02/11/2026 9:22
UNGRD cerró octubre con talleres en cuatro territorios, diálogos sobre protección financiera y Simulacro Nacional
UNGRD cerró octubre con talleres en cuatro territorios, diálogos sobre protección financiera y Simulacro Nacional

​​Prepararse para una emergencia empieza con las decisiones que se toman en casa. Ese fue el mensaje con el que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) cerró el Mes de la Reducción del Riesgo de Desastres.

Reconocer las amenazas del entorno y saber cómo actuar ayuda a las familias a proteger la vida y reducir posibles afectaciones. Por eso, la gestión del riesgo también comienza en el hogar: conociendo los riesgos y organizándose para responder.

Con esa idea, durante octubre la UNGRD recorrió el país bajo el lema “La resiliencia empieza en casa”. En Bogotá, Quibdó, Yopal y Pitalito, las familias llevaron el mensaje a la práctica.

Acordaron puntos de encuentro, definieron rutas de evacuación y contactos alternos, y dejaron a la mano los documentos y el kit de emergencia. También identificaron las amenazas y capacidades de sus viviendas, con especial atención a los riesgos asociados al fenómeno de El Niño y al cuidado del agua.

La preparación también depende de dónde y cómo se vive. Por eso, se recomendó consultar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del municipio antes de comprar, construir o ampliar una vivienda.

Elegir un lugar seguro y construir con licencia, de acuerdo con la norma sismorresistente, ayuda a proteger a las familias. Sin embargo, una emergencia puede ocasionar pérdidas; por eso, también es importante prever cómo cuidar los recursos del hogar.

La recuperación depende, en parte, de lo que se haya previsto antes. El ahorro, los seguros y la conservación de documentos tuvieron un espacio propio en las jornadas. Incluso los niños aprendieron, mediante actividades lúdicas, cómo cuidar el dinero de la familia.

A esta conversación se sumaron comunidades indígenas y rurales, que compartieron sus conocimientos sobre el manejo del fuego.

Más de 500 personas participaron de forma presencial. En ellas se contó con el respaldo de más de 15 aliados del Gobierno, la cooperación internacional, los gremios y la academia.

El Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias permitió poner a prueba lo aprendido. Familias, comunidades e instituciones probaron su organización y coordinación, e identificaron aspectos por mejorar en la respuesta.

Así, el simulacro cerró un mes que puso a las familias en el centro de la gestión del riesgo. Las jornadas en los territorios mostraron que la preparación se construye en lo cotidiano y con la participación de toda la comunidad.

Reconocer los riesgos y saber cómo actuar son decisiones que no terminan con octubre. Por eso, durante todo el año la UNGRD continuará promoviendo el conocimiento y la reducción del riesgo, la preparación para la respuesta y el acompañamiento a los territorios, en el marco del Gobierno de la Patria Milagro.

El propósito es que las familias y comunidades cuenten con herramientas para tomar decisiones informadas, proteger la vida y prepararse mejor ante desastres asociados a fenómenos naturales.​​

Denuncias de presuntos
actos de corrupción