La decisión se basa en el incremento significativo de los parámetros
monitoreados por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), que presentan
aumento de sismos, emisiones de gases y ceniza con columnas superiores
a los 1.000 metros.
Ante esta situación, la Sala de Crisis Nacional articula de manera
inmediata las acciones y esfuerzos con las autoridades territoriales, los
organismos operativos y los consejos departamentales y municipales de
gestión del riesgo, con el fin de reforzar el monitoreo, revisar los planes
de contingencia y apoyar las medidas de preparación.
Las autoridades recomiendan no acercarse a la zona del cráter por el
riesgo asociado a gases, ceniza o posibles emisiones súbitas. Se insiste
en atender únicamente la información oficial divulgada por la UNGRD, el
SGC, la Gobernación del Cauca y las autoridades locales, y en adoptar
medidas de autoprotección como el uso de tapabocas y protección de
ojos, piel y fuentes de agua en caso de caída de material particulado.
Según el SGC, la sismicidad continúa localizada en niveles superficiales
bajo el cráter. Aunque pueden presentarse fluctuaciones temporales en
los niveles de actividad, una disminución momentánea no implica
estabilidad. El retorno a alerta amarilla sólo será posible tras un periodo
prolongado de evaluación que confirme tendencias de mayor estabilidad
en la sismicidad, la deformación del suelo y la composición de los gases
emitidos.
El SGC recordó que el Puracé es uno de los volcanes más activos del país
y uno de los mejor instrumentados, con 97 estaciones de monitoreo, y
que su última erupción considerable ocurrió en 1977. Desde 2021 el
volcán ha mostrado variaciones paulatinas en su comportamiento,
incluidas erupciones menores y aumentos en sismicidad y deformación.
La UNGRD continuará coordinando el seguimiento de la actividad del
volcán Puracé desde la Sala de Crisis Nacional y mantendrá informadas a
las autoridades territoriales y a la comunidad ante cualquier variación que
requiera acciones adicionales de preparación.